La Ruta 66
Este camino que une Chicago con Los Ángeles, atravesando ocho estados (Ilinois, Missouri, Kansas, Oklahoma, Texas, Nuevo México, Arizona, y Los Ángeles) a lo largo de 4.000 kilómetros, es uno de los viajes míticos clásicos de la cultura popular del siglo XX.
Desde que se estableció en 1926, en plena Gran Depresión, como parte de la Red de Carreteras Federales de Estados Unidos impulsada por la necesidad de unir el este y el oeste del país, la Ruta 66 fue el principal itinerario de los emigrantes que iban al oeste, especialmente durante las tormentas de polvo de los años 30, y sostuvo la economía de las zonas que la carretera atravesaba. 
“La carretera madre, la carretera de la fuga”, como la denominó Steinbeck en Las uvas de la ira, simbolizó a partir de entonces el viaje en busca de un futuro próspero, a la caza del sueño americano. Pero no sólo el citado premio Nobel inmortalizó la Ruta, Nat King Cole la convirtió en tema de uno de sus mayores éxitos, Get your kicks on Route 66, en 1946, y numerosas películas, novelas y hasta una popular serie de televisión de los años 60, convirtieron la Calle Principal de América, con el paso de las generaciones, en un icono cultural y popular. 
Pero a pesar de todo, la famosa ruta de migración dejó de existir oficialmente a mediados de los 80, cuando se estableció un nuevo sistema de autopistas interestatales de alta velocidad. Esto no significó su desaparición, sino más bien el comienzo de la leyenda. Desde entonces, multitud de instituciones locales y nacionales intentan preservar la mística del recorrido histórico. 
Se calcula que puede realizarse un 85 por ciento de la ruta original, salpicada de establecimientos que mantienen el sabor original de la época de mayor esplendor de la carretera, como gasolineras o cafeterías, o lugares míticos como el Cadillac Ranch, con sus Cadillacs enterrados verticalmente en el suelo. Hay que tener cuidado también de no toparnos con los famosos caminos muertos, que se pierden por parajes desolados y hostiles. 
Los tradicionales moteles de la ruta suelen ser económicos y sencillos, y como ésta ya no forma parte de los mapas, resulta indispensable tener una buena guía si quieres recorrerla paso a paso. Aquí se pueden imprimir las explicaciones, comprar mapas o descargar el software pertinente para el GPS. Como algunos tramos son desolados, es recomendable también aprovisionarse de gasolina cada vez que se pase por una ciudad, y llevar bebida y algo de comida en el coche si estas navidades decides lanzarte en pos del sueño americano.
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Los Ángeles no es un estado