Relatos de la serie documental “Se Busca”
Como anunciamos la semana pasada y después de la emisión del octavo capítulo de la serie documental de viajes “Se Busca” patrocinada por BajoCoste.com hoy compartimos con vosotros el relato de viaje relacionado con el último capítulo sobre la isla de las especies: Zanzibar…
“Debíamos llegar a Dar er Salaam para coger el ferry que nos llevaría hasta la isla de Zanzíbar. Tras nueve horas desde Arusha, soportando un calor húmedo y observando por doquier casas de adobe y techo de paja, llegamos a tiempo para subirnos al ferry que tan sólo tardaba dos horas en llegar a Stone Town.
Hubiéramos deseado ascender el monte Kilimanjaro, el techo de África, pero el incremento de la demanda de esta actividad ha hecho que el precio sea desorbitado para cualquier viajero que controle su presupuesto. Nos pedían 900 $ por persona y tras el esfuerzo hecho con el safari decidimos marcharnos directamente a Zanzíbar para tomarnos unos días de descanso y reflexión sobre el casi primer mes de recorrido frenético.
Necesitábamos relajar el ritmo y prepararnos para las próximas etapas del viaje, etapas que probablemente sean las más duras y difíciles que hayamos vivido hasta hoy. Ante nosotros ya aparece Malawi, Zimbabgue, Mozambique, Namibia…
El nombre de Zanzíbar proviene del persa Zangi-bar, y significa “Costa de los negros”. Nombre que refleja perfectamente su pasado, ya que fue el centro para el tráfico de esclavos entre los siglos XVII y XIX, cuando estaba reglado por el sultán de Omán.
Zanzíbar tiene una fascinante historia influenciada por persas, árabes, musulmanes, portugueses y el continente africano. Stone Town posee calles con recovecos, torres circulares, puertas de madera talladas y hermosas mezquitas. Livingstone partia desde aquí a sus exploraciones. Se encuentra enterrado en la catedral anglicana.
Zanzíbar es el lugar ideal para descansar. El ritmo de la isla es pausado, el tráfico casi inexistente. Pasamos la primera noche en Stone Town. Aprovechamos para cenar en el mercado de pescado junto a los lugareños: pulpo, doradas, calamares…Al día siguiente partíamos hacia el noroeste de la isla. Lavamos ropa y nos marchamos en dala dala hasta Nungwi. Esta región posee unas de las mejores playas de toda la isla.
Palmeras de tronco estilizado retan al viento para que trunque su ascensión hacia el cielo. Casetas de madera y barro, playas de arena blanca y bungalows a pie de playa. Por 10 € cada uno al día conseguimos un bungalow a escasos metros de las aguas turquesas. Nuestro amigo Brain se instaló en otro cercano.
Paseos matinales, buen pescado por la noches y alguna que otra fiesta, tiempo para escribir en el diario, para hacer algunas fotografías y grabar. En total tres noches cogiendo fuerzas para nuestras próximas jornadas. Siempre es bueno relajar el ritmo en determinados momentos, mucho más cuando sabes que estás ante una carrera de fondo, no de velocidad.
Hoy hemos regresado a Stone Town y esta noche tomaremos el ferry hacia Dar er Salaam. Inmediatamente saldremos corriendo hacia una estación de autobuses, donde pretendemos coger unos billetes para llegar al menos hasta la frontera con Malawi.
Pronto atravesaremos en barco en un viaje de dos días el lago Malawi …”

Para poder apreciar las fotografías en su calidad real podéis hacer click sobre ellas.



